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Fondo de Agua Santiago-Maipo construye un nuevo bosque de lluvia en Pedro Aguirre Cerda

Desarrollada junto a Bupa Chile, la Municipalidad y Fundación Mi Parque, esta intervención de 270 m² recuperó el entorno de la Casa Patronal con nueva vegetación y un recambio de suelo que permite captar aguas lluvia, prevenir inundaciones y favorecer la infiltración hacia las napas subterráneas.

Lunes 19 de enero de 2026

Desarrollado junto a Bupa Chile, la Municipalidad y Fundación Mi Parque, la intervención de este espacio de 270 m2 permitió recuperar el entorno de la Casa Patronal de la comuna a través de vegetación y el recambio del suelo que ahora podrá captar las aguas lluvia, previniendo inundaciones y promoviendo la infiltración de las napas subterráneas.

El nuevo bosque de lluvia de Pedro Aguirre Cerda se transformó en el tercer proyecto de su tipo finalizado por el Fondo de Agua Santiago-Maipo, y se suma al inaugurado en 2024 en la comuna de Maipú y al jardín de lluvia de San Bernardo abierto a la comunidad en junio de este año. De esta forma se van consolidando ejemplos concretos de soluciones basadas en la naturaleza asequibles, escalables y replicables para, desde lo local, enfrentar impactos del cambio climático y aportar a la seguridad hídrica en la Región Metropolitana.

La intervención, que fue posible gracias al apoyo de Bupa Chile y de los socios del Fondo de Agua Santiago-Maipo, permitió recuperar y poner en valor un espacio verde de alto valor histórico y urbano ubicado en el entorno de la Casa Patronal —ex Casa Ochagavía—, entre el edificio consistorial de la Municipalidad de Pedro Aguirre Cerda y la emblemática casona patrimonial, terreno de transición urbana que presentaba un progresivo deterioro.

Donatella Fuccaro Tellechea, directora de proyectos del Fondo de Agua Santiago-Maipo, destacó que “un bosque de lluvia no solo transforma el paisaje, sino que genera cambios profundos: mejora el suelo, facilita la infiltración de aguas lluvias, aumenta la biodiversidad y contribuye a disminuir la temperatura en su entorno. En este caso, se convierte además en un espacio de encuentro y bienestar para funcionarios municipales y vecinos de Pedro Aguirre Cerda”.

Por su parte Gabriel Osorio, encargado del Departamento de Medio Ambiente de la Municipalidad, señaló que “este espacio no cumplía con criterios de sustentabilidad en un contexto de escasez hídrica. Ahora, gracias a un proceso participativo con la comunidad, se diseñó este bosque de lluvia que prioriza especies de bajo consumo hídrico y busca optimizar el uso del agua en áreas verdes urbanas”.

De parte de Bupa Chile -compañía que ha apoyado la implementación de este y los otros dos proyectos antes mencionados en Maipú y San Bernardo- Pamela Contador, gerenta de Asuntos Corporativos, Sostenibilidad y Clientes, señaló que “cuidar la salud implica también cuidar el entorno donde viven las personas, el espacio cotidiano donde se desarrollan física, emocional y socialmente. Iniciativas como los bosques de lluvia tienen un impacto directo en la calidad de vida de las personas: fortalecen los barrios y nos ayudan a construir ciudades más resilientes frente al cambio climático”.

Una solución basada en la naturaleza

Este proyecto -que obtuvo un premio por parte de la CAF- banco de desarrollo de América Latina y el Caribe- contempló la implementación de un bosque de lluvia de 270 m², solución basada en la naturaleza que combina un bosque urbano de pequeña escala con un jardín de lluvia. El bosque urbano prioriza la incorporación de árboles para generar sombra, mejorar la calidad del aire y fortalecer la biodiversidad en un contexto urbano con déficit de áreas verdes. A su vez, el jardín de lluvia está diseñado para capturar, filtrar y absorber el agua de lluvia, reduciendo la escorrentía superficial, contribuyendo a la mejora de la calidad del agua y disminuyendo el riesgo de inundaciones.

La iniciativa comenzó con un proceso de participación ciudadana que llevó a cabo Fundación Mi Parque con apoyo de los equipos municipales de Pedro Aguirre Cerda, del cual se obtuvo el primer diseño y, en una segunda etapa, el proyecto fue ajustado y ejecutado por el equipo del Centro de Estudios Agua Tierra.

Juan Ignacio Díaz, director ejecutivo de Fundación Mi Parque, explicó que “nos propusimos abrir este espacio a la comunidad, con nuestro rol articulador en su etapa inicial, y buscamos siempre promover la participación y el encuentro en torno a las necesidades de las y los vecinos. Esperamos que este lugar sea apropiado, cuidado y utilizado como un aporte concreto al bienestar del barrio”.

Esta renovada área verde permitirá integrar la naturaleza al tejido urbano, aportando beneficios ambientales —como regulación hídrica y climática— y sociales, al crear un espacio de encuentro y bienestar para vecinas y vecinos.

“Este es un proyecto que no requiere solo de la voluntad del Fondo de Agua Santiago-Maipo, sino también del apoyo de los municipios y de empresas que crean que esta tipología de proyecto se pueda alinear con todas sus metas y su visión de ciudad. Como corporación queremos construir, ojalá, cientos de bosques de lluvia para que, sumados, sean una herramienta relevante para enfrentar la crisis hídrica en nuestra región”, enfatizó Cristina Huidobro, gerenta general de la corporación.